Cultos de Regla

Septenario. Función Principal

La Archicofradía de los Dolores es especialmente activa durante todo el año en la celebración de cultos ordinarios en honor de Jesús Sacramentado y nuestros Sagrados Titulares.

La dirección espiritual corre a cargo tradicionalmente del Superior de la Compañía de Jesús en Málaga. Y es que los Jesuítas son hermanos de de honor de la Corporación, padrinos de la bendición del Santísimo Cristo de la Redención y su templo de calle Compañía ha sido la segunda casa de la Archicofradía cuando ésta lo ha necesitado.

Jueves Eucarístico

La sístole y diástole del año cultual de la Archicofradía es la celebración del último jueves de cada mes. Ese día, la cita tiene lugar en la Capilla Sacramental en donde, a los pies del Cristo de la Redención, la hermandad celebra la Adoración al Santísimo. Este culto eucarístico se instauró en 1996, con la inauguración de esta Capilla, y fue el germen para que la Corporación reforzara su carácter de Sacramental de la Parroquia a los niveles de la actualidad.

Quinario

En la semana que desemboca en el último domingo de enero, la Archicofradía celebra su Quinario en honor del Santísimo Cristo de la Redención. También el carisma eucarístico impregna el orden de cultos, que finalizan en su quinto día con la celebración de una solemne Eucaristía, que marca la cuenta atrás para la llegada de la Cuaresma. En el transcurso del oficio se ha hecho costumbre en los últimos años la interpretación de la composición de Andrew Lloyd Weber Pie Jesu.

Misa de la Cátedra de San Pedro

Cada 22 de febrero tiene lugar la Misa de la Cátedra de San Pedro, una celebración en la que la Archicofradía reafirma su adhesión al Santo Padre y Obispo de Roma, visible en el título de Pontificia que ostenta.

Septenario

Si en la Archicofradía una celebración cultual tiene poso de Historia, de raigambre, y de responsabilidad para velar por su esplendor, ininterrumpido desde hace más de tres siglos, es la celebración del Septenario Doloroso en honor de Nuestra Señora. Comenzando el sábado previo al Domingo de Pasión, se prolonga hasta el Viernes de Dolores. Los cultos acogen por lo general la Adoración Eucarística a los pies del queridísimo icono mariano, para así condensar los dos puntales espirituales de la Historia de la Archicofradía: Jesús Sacramentado y la Santísima Virgen de los Dolores. El rezo de la Corona Dolorosa es la oración que abre los siete días que desde tiempo inmemorial cita a los archicofrades de los Dolores a los pies de su Señora. Uno de los últimos días, además, se celebra un acto penitencial, como servicio espiritual para los hermanos que participarán en la Estación de Penitencia.

El Viernes de Dolores se celebra el séptimo día del Septenario. A la celebración de su Ejercicio le sigue la Solemne Función Principal de Instituto, revestida de la mayor solemnidad, suponiendo el culmen cultual de la Archicofradía, toda ella vestida de gala y con su Patrona presidiendo desde su trono de procesión el presbiterio de la parroquia de San Juan. Es en esta jornada cuando se reciben a los nuevos hermanos, se les toma juramento y se les impone la medalla corporativa. Es aquí cuando la Archicofradía profesa públicamente su Fe con la lectura de una enfática fórmula y con su guion corporativo escoltando. Es, además, la verdadera Misa de Nazarenos, a una semana de la Estación de Penitencia, y cuando, con el templo a media luz, la Virgen de los Dolores, iluminada por toda su candelería, recibe el canto del Stabat Mater Dolorosa.

Con la llegada del Santísimo Cristo de la Redención a la Archicofradía, la jornada del Viernes de Dolores se extendió a la totalidad del día, merced al piadoso Besapiés de su bendita imagen, continuamente visitado en la parroquia de San Juan, sobre un túmulo delante del Sagrario, la capilla en donde se venera todo el año. Esa función de Besapiés cesa al finalizar la Función Principal, momento en que se procede al Traslado claustral del Sagrado Crucifijo al trono procesional, situado en el bajo coro del templo, mientras suena, a oscuras y en gregoriano, el Miserere Mei Deus.

Misa de Acción de Gracias

Finalizada la Estación de Penitencia, en Pascua, tiene lugar la Misa de Acción de Gracias, para congratularse de todo lo provechoso que ha repercutido en la Archicofradía tan importante celebración externa.

Triduo Eucarístico y Procesión

Llegada la extinta Octava del Corpus Christi, la Archicofradía se prepara para vivir unos cultos de creciente importancia: la celebración del Triduo Eucarístico. Consiste en la celebración de tres días de culto Sacramental consecutivos ante la capilla del Santísimo.

Dentro del proceso que existió en el seno de la Hermandad para potenciar el carisma Sacramental, en 1998, se acuerda revestir estos cultos con la celebración de una Misa y posterior Procesión Eucarística, recuperando así en la capital entonces la tradición del Corpus Chiquito, que antaño tenían lugar en distintas feligresías de Málaga, y que sólo mantenía la parroquia de Pedregalejo, al ser el Santísimo Corpus Christi el titular del templo. La procesión en la actualidad tiene lugar en el sábado de la Octava, recorriendo sobre carroza la Custodia procesional de la parroquia, labrada en la posguerra por el orfebre valenciano José David, y acompañada desde 2002 por una banda de música que interpreta un cuidado repertorio de marchas eucarísticas, referencia en su momento para celebraciones del estilo, incluso más allá de la provincia. En adhesión al carácter Pontificio de la Archicofradía, directamente entroncada con su faceta Sacramental, la Custodia hace su salida a los sones del Himno Pontificio que compusiera el compositor francés del siglo XIX Charles François Gounod.

Triduo a la Virgen en septiembre

Pasado el verano, la Archicofradía inicia el curso cofrade de la mano de Nuestra Señora de los Dolores, con la celebración del Triduo en honor de la amantísima titular. Finalizando el 15 de septiembre, la parroquia de San Juan tiene tres motivos devocionales para festejar  esta fecha: amén de la Virgen de los Dolores, las Cofradías Fusionadas celebran a Nuestra Señora del Mayor Dolor Reina de los Ángeles y, el día previo, la Exaltación de la Cruz de Nuestro Señor. Es por ello que el Triduo tiene lugar y se organiza de forma conjunta entre las dos corporaciones de San Juan.

El día 15 de septiembre tiene lugar el besamanos de la Santísima Virgen de los Dolores. La imagen de la Señora permanece a la veneración de los fieles para ser besadas sus manos en su capilla.

Pregón de la Pura y Limpia

En torno al 8 de diciembre, la Archicofradía celebra, desde 1982, el Pregón de la Pura y Limpia Concepción de María Santísima. Se trata de una disertación ofrecida cada año por un orador distinto designado por la Junta de Gobierno, que tiene lugar a los pies de Nuestra Señora de los Dolores. Por norma general abre el acto un concierto de música Sacra y siempre finaliza con el rezo de un solemne Te Deum de Acción de Gracias. Aunque a priori pueda no ser entendido como un culto, la Archicofradía lo tiene por tal, como lo demuestra el lugar sacro en donde se pronuncia y la oración con que concluye, amén de otros detalles como el exorno ex profeso de la Sagrada imagen y su altar, o la publicación del acto en una convocatoria de culto y no un cartel.