Federico Castellón Serrano
Responsable del Archivo Histórico
Una forma de ingreso de los documentos en un archivo es la donación y este es el caso de los dos grabados calcográficos del siglo XVIII que forman parte de nuestra colección de obra gráfica: “La Inmaculada Concepción” del grabador Francisco de la Torre, al que ya destinamos otro “documento del mes” y “La Fundación de la Orden de Servitas”, inventado por Fernando Ortiz y grabado por Lorenzo Sánchez Mansilla, al que dedicamos esta entrega.
La plancha de cobre original de este grabado pertenece a la colección Antonio Rodríguez Moñino-María Brey, que fue donada a la Real Academia de la Lengua, institución que conservó en su sede las estampas impresas y depositó las matrices de cobre en la Calcografía Nacional, dependiente de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, al contar aquí con unas instalaciones adecuadas para su conservación.
El fondo localizado en la Real Academia de la Lengua, ha sido digitalizado y puede consultarse con facilidad en la página web de dicha institución, pero no ocurre igual con las matrices de cobre depositadas en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Tras largas gestiones y tras conseguir la autorización de su comisión de calcografía, pudimos encargar en Madrid la reproducción fotográfica de aquellas añejas planchas que hacían referencia a Málaga, tan celosamente custodiadas y afortunadamente conservadas. La investigación produjo excelentes resultados: estampas conocidas de las que se pudo adjudicar su autoría y nuevos grabados hasta entonces desconocidos, algunos de la producción de Francisco de la Torre. Pero la mayor sorpresa la ofreció la plancha titulada simplemente como “Virgen de los Dolores”, grabada por Lorenzo Sánchez Mansilla en 1767. La lámina no estaba descrita en su totalidad en el catálogo de la calcografía, habiéndose omitido el nombre de su inventor, que sin embargo sí consta en la plancha, el gran escultor de la Málaga del XVIII Fernando Ortiz, representando esta lámina en cobre la segunda incursión conocida del imaginero en el arte del grabado, tras la “Aparición de la Virgen de la Victoria a San Francisco de Paula”, dibujada en 1757 y que llevó al cobre el calcógrafo valenciano Manuel Monfort.
Como reza en su leyenda, la lámina fue encargada por un presbítero de la Congregación de Málaga en 1767, encargo que viene a sumarse a una importante producción artística realizada por Ortiz para los filipenses malagueños, como la imagen de la Virgen de Servitas, donada por el padre Rojas a la Orden Tercera, un San Juan Nepomuceno y un San José con el Niño (destruidos en los sucesos de mayo de 1931) y un San Antonio Abad, que Ortiz ofrendó tras una promesa, para la ermita que construyeron los filipenses en el Monte de San Antón, y que hoy se encuentra expuesto en el Museo de Málaga.
Con respecto al calcógrafo, el madrileño Lorenzo Sánchez Mansilla, aunque no alcanza la calidad técnica de las grandes figuras del grabado de su época, realizó una variada obra a finales del siglo XVIII: estampa religiosa, diversos retratos de nobles, miembros de la familia de Carlos IV y del propio monarca; aunque destacará especialmente como grabador de letra, interviniendo en la realización de varios libros de caligrafía y paleografía. Un dato oscuro de su biografía fue la falsificación del sello de un título de medicina, por la que recibió condena a 6 años de presidio en 1769, aunque poco después sería indultado. Para Málaga realizó también el escudo del Colegio de Abogados en 1776.
El grabado de los Servitas malagueños representa la entrega de los escapularios y de la regla de San Agustín a los Siete Santos Fundadores. Este grupo de devotos de la Virgen María, formado por comerciantes florentinos, decidió el día de la Asunción de 1233 fundar la orden, abandonando la vida mundana y retirándose a la vida contemplativa en el Monte Sinario. La escena fue reproducida a lo largo del tiempo por varios autores, siendo la versión más conocida la realizada por el pintor romano Agostino Masucci en 1727. En este caso la Virgen entrega a los fundadores los hábitos monásticos de su nueva vida en religión. Aunque la leyenda del grabado dice textualmente «V.R. de la Virgen María de los Dolores, que con el título de Verdadera Madre de sus siervos, se venera en la Congregación de San Felipe Neri de Málaga», la composición de Ortiz no reproduce la imagen de la Dolorosa de Servitas que realizó él mismo. En todo caso guarda algunas coincidencias con la Dolorosa de busto y talla completa −como la cabeza levantada hacia arriba, cubierta por el manto, y los brazos abiertos− que fue donada por el Conde de Buenavista para favorecer el establecimiento de la Orden Tercera, que él mismo había encargado a los filipenses. La estampa, que se dedica principalmente a relatar la fundación de la Orden y no como «verdadero retrato» de la imagen, desarrolla la escena en dos niveles, siguiendo el recurso del rompimiento de gloria. En el plano superior, o espiritual, se representa a la Virgen cubierta por un manto y con halo de estrellas, en su pecho el Sagrado Corazón atravesado por una daga larga, presentando las manos abiertas, sujetando con la derecha el escapulario. El rostro presenta las cejas arqueadas, a diferencia de las apuntadas de la Dolorosa de Ortiz. Junto a la Virgen unos ángeles sujetan la lanza y la esponja, mientras que los situados más abajo entregan la Regla, el escapulario y una cartela con el título de la nueva Orden: «Siervos de María». En el plano inferior o terrenal se disponen los Siete Fundadores, presentados con mayor detalle los situados en primer plano, quedando esbozados los más alejados. El pequeño núcleo arquitectónico florentino, se reproduce con unas simples líneas rectas y oblicuas. En general, el trabajo de grabado es algo mediocre, muy lejano al que realizó Monfort en la estampa ya mencionada de la Virgen de la Victoria.
Lamentablemente, la Calcografía no dio permiso para volver a imprimir nuevas estampas en sus talleres, dada la conservación que presentaba la matriz de cobre. Pero a partir de la excelente calidad de la fotografía de la misma, podía obtenerse una nueva plancha por medio de un exhaustivo tratamiento digital previo. Era importante recuperar la estampa para el patrimonio malagueño y con este objetivo se hicieron varias peticiones de ayuda económica a diversas instituciones culturales de la ciudad (la obtención de una nueva plancha y la impresión se presupuestaron en unos 3.000 euros), de las que solo se obtuvieron negativas.
Afortunadamente, tras presentar el proyecto al profesor titular del Área de Pintura y ex decano de la Facultad de Bellas Artes de la UMA, Salvador Haro, que ya había estampado anteriormente la Inmaculada de Francisco de la Torre desde su matriz original, la recuperación del grabado fue incluida en un proyecto de innovación educativa del que era su investigador principal. En palabras del Doctor Haro se les presentó todo un reto, que abordó con la colaboración del Jefe de Taller de grabado de la facultad, Antonio Cañete.
Con el oportuno permiso de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, 254 años después de su primera impresión, la estampa de Ortiz vio de nuevo la luz en Málaga en mayo del año 2021. La estampa era algunos milímetros menor que la original, ya que se realizaba una edición facsímil de la que se dio constancia también en la leyenda al pie de la ilustración.
Los ejemplares impresos se distribuyeron gratuitamente en sendas donaciones a archivos y museos malagueños y a la propia Orden de Servitas en Málaga. Del mismo modo, el Archivo Histórico de Dolores de San Juan recibió un ejemplar, recepcionado en nombre de la Hermandad por su Hermano Mayor Mayor, Alejandro Cerezo, el 11 de octubre del año 2021.
Pies de foto:
1. «La Fundación de la Orden de Servitas» grabado calcográfico. Lorenzo Sánchez Mansilla, grabador y Fernando Ortiz, inventor. 1767. Reimpreso en la Facultad de Bellas Artes de Málaga en mayo de 2021.
2. Estampación del grabado en el tórculo del taller de grabado de la UMA.
3. El profesor Salvador Haro con la primera impresión de la estampa.
4. Antonio Cañete, Salvador Haro y Federico Castellón. 21 de mayo de 2021.
5. Entrega al Hermano Mayor de la Archicofradía, Alejandro Cerezo, de un ejemplar de la estampa con destino al Archivo Histórico.









