Alejandro Castro Guerrero
Archivo Histórico
Corre el año de 1953. El 20 de enero de aquel año el republicano Dwight D. Eisenhower toma posesión como presidente de EE. UU. en Washington D. C.. Al día siguiente, 21 de enero, se estrena “Niágara”, protagonizada por Marilyn Monroe, y un día después se pone en escena “El crisol” de Arthur Miller en Broadway. El 5 de febrero se estrena la película de Disney “Peter pan”, y al día siguiente sube por primer vez al escenario del teatro Alcázar de Madrid la comedia “El caso de la señora estupenda” de Miguel Mihura.
Aquel año la Semana Santa comenzó el 30 de marzo, Domingo de Ramos, y acabó el 5 de abril, Domingo de Resurrección. Atendiendo a la inveterada cita con la historia, la semana anterior la Archicofradía Sacramental celebró en la iglesia de San Juan el Septenario a la Virgen de los Dolores desde el sábado 21 al viernes 27 de marzo.
Puesto que ya había predicado los Septenarios de 1951 y 1952, y que la Archicofradía había quedado satisfecha con sus dotes oratorias, decidió encargar de nuevo el Septenario a don José Zahonero Vivó. Tal y como se informa en el Registro de Autoridades de nuestro propio Archivo, José Zahonero (imagen 1) nació en Sagunto el 20 de marzo de 1903. Fue ordenado sacerdote en 1929. Obtuvo el doctorado en Teología y la licenciatura en derecho canónico por la Universidad Pontificia de Valencia. En 1932 ya era cura de las religiosas angélicas y en 1933 estuvo adscrito a la iglesia de San Martín Obispo y San Antonio Abad de la capital. En 1945 fue destinado como cura de la iglesia de Santa María de Ontinyent. Desde octubre de 1952, hasta su jubilación en 1978, fue canónigo de la Colegiata de San Bartolomé del Cabo y Casal. Allí murió el 20 de diciembre de 1994.
Uno de los aspectos más destacados de la trayectoria del Sr. Zahonero fue la oratoria en distintos cultos. Recorrió gran parte de la geografía española para realizar sermones y conferencias, tanto para teatros como academias, cofradías y hermandades. Se llegaron a contabilizar hasta 12.000 en iglesias y ceremonias religiosas. En esta faceta, destacar que nuestro sacerdote fue pregonero de la Semana Santa de Málaga en 1957.
Los dos primeros documentos que traemos hoy aquí del fondo documental de nuestro Archivo son sendas cartas firmadas por el Sr. Zahonero, que remitió a don Carlos Rubio Robles (1882-1975), a la sazón Hermano Mayor de los Dolores de San Juan por aquel entonces. Las misivas (una manuscrita, otra mecanoscrita) hacen referencia a una anterior del Sr. Rubio, de la cual carecemos de copia. Además de exponer distintos criterios acerca de su viaje de Valencia a Málaga, en la carta manuscrita (imagen 2) el Sr. Zahonero pide que se le nombre en la próxima convocatoria del Septenario como Canónigo de Valencia, puesto que en los Septenarios de 1951 y 1952 figuró como “Doctor en Sagrada Teología y profesor del seminario de Valencia”. Para apoyar su petición, adjunta una convocatoria del Pregón de la Semana Santa de Orihuela (imagen 3) donde se le cita tal y como solicita. A su vez, en la carta mecanoscrita (imagen 4) prevé el viaje de regreso a su ciudad, especificando que prefiere viajar en coche cama a Madrid y luego Madrid-Valencia por Cuenca.
Además del resguardo de carta certificada del 4 de marzo (imagen 5), de un mecanoscrito del 5 de marzo (imagen 6), de la carta del 16 de marzo (imagen 7) que don Carlos Rubio escribe al Director del Hotel España a fin de rentar la misma habitación que el canónigo ya había ocupada en otras ocasiones, conservamos en el Archivo la convocatoria del Septenario de 1953 (imagen 8). Presidida por una preciosa foto de Zubillaga de Nuestra Titular del Septenario, anuncia que dichos cultos, “para impetrar de la Santísima Virgen su protección y auxilio para la Iglesia, la Patria y la Archicofradía”, serán predicados por “el muy ilustre Doctor Don José Zahonero Vivó, Canónigo de la S. I. C. B. de Valencia”, título que el propio sacerdote había requerido semanas antes. Remata la convocatoria la concesión de cien días de indulgencia por la asistencia a los cultos. También contamos en el Archivo con un recordatorio del Septenario en tamaño de bolsillo (imagen 9).
Los resúmenes de los sermones (imagen 10), que ocupan cinco folios escritos a mano y sin firma, contienen una letra ligera y pulcra de autor desconocido. Después de afirmar que “la Virgen de los Dolores campeaba en su magnífico trono-altar profusamente iluminado y cuajado materialmente de flores”, se glosa, con brevedad, el ambiente vivido durante los cultos. La oración del Sr. Zahonero fue “sagrada, profunda y emotiva”; se afirma que “enfervorizó a los numeroso fieles”, concurrencia especialmente numerosa el domingo y el lunes. Se añade que las disertaciones del canónigo poseyeron la “profundidad teológica característica” no exentas de un “acentuado matiz de actualidad.” A juzgar por lo resumido, fue todo un éxito aquel Septenario de 1953.
Imágenes
- José Zahonero, presbítero.
- Leg.8.p.2.d.085. Carta manuscrita fechada el 28.02.1953 de don José Zahonero.
- Leg.8.p.2.d.085. Carta mecanoscrita fechada el 28.02.1953 de don José Zahonero.
- Leg. 8. p. 2.d.086. Convocatoria del Pregón de Semana Santa de Orihuela.
- Leg. 8. p. 2.d.087. Resguardo de carta certificada de 4.03.1953.
- Leg. 8. p. 2.-d.089. Carta enviada al Sr. Zahonero el 5.03.1953.
- Leg.8.p.2.d.89. Carta al Hotel España fechada el 16.03.1953.
- Leg.20.p.23.d.36. Convocatoria tamaño cartel del Septenario de los Dolores de 1953.
- Leg.20.p.23.d.36. Convocatoria tamaño bolsillo del Septenario de los Dolores de 1953.
- Leg.8.p.2.d.096. Resúmenes de los sermones.














